Pasos para una comunicación asertiva entre padres.

padres-peleando
La crianza entre dos papás que piensan diferente puede ser tanto beneficiosa como no serlo, depende de que tan grande sea esa brecha. Los niños pueden entender “modos distintos” de hacer las cosas para llegar a mismo lugar, pero necesitan tener claridad respecto a los valores y las normas familiares; esas deben ir en una sola línea.

Por eso, es muy importante buscar el diálogo como primer paso para el intercambio de ideas y el trabajo conjunto como pareja y padres de familia con la finalidad de hacer lo mejor para los hijos y para nosotros mismos.

Esto que parece tan sencillo, en realidad puede ser todo un reto para una pareja o persona y está estrechamente relacionado a sus propias crianzas como hijos. Es decir, aquellas personas que crecieron con libertad para expresar sus emociones, sus ideas, pensamientos y reflexiones y que recibieron guía de sus padres o cuidadores sobre cómo hacerlo con respeto, de adultos tienen mayor habilidad para abrir una comunicación asertiva (no violenta) y el diálogo hacia en intercambio de opiniones. Por el contrario, aquellos niños que crecieron con poca o nula posibilidad de expresar sus emociones, deseos o ideas, etc, etc, son adultos que hoy por hoy como papás y parejas tienen mayor dificultad para empezar una conversación porque les cuesta mucho identificar sus emociones y sentimientos.

A continuación, les describo algunos pasos a tomar en cuenta para lograr comunicarte de forma asertiva con tu compañero/a de vida y con cualquier otra persona.

1) Mirar hacia dentro. Esto es hacer una autoreflexión para tener claridad sobre lo que quieres comunicar. Identificar cuáles son tus sentimientos y tus pensamientos para que tus decisiones sean respetuosas tanto para tí como para las otras persona/s involucrada/s.

2) Identificar nuestro objetivo. ¿Qué deseas lograr en esta comunicación? Tal vez expresar cómo te sientes, hablar sobre una idea, buscar una solución conjunta a un problema familiar, intercambiar opiniones respecto a la crianza de los hijos, acercarte a la otra persona, ver una situación desde otra perspectiva, defender tu punto de vista, etc. Es importante no perder de vista cuál es nuestro objetivo para dirigir nuestra conversación hacia ese punto.

3) Abrir el corazón y hablar sin juzgar. Como la mayoría de las veces no tenemos totalmente claro lo que queremos o sentimos, tendemos a empezar una conversación acusando o diciendo al otro lo que hace o no hace y cómo eso nos afecta. Tendemos siempre a poner la responsabilidad en la otra persona respecto a cómo nos sentimos. Este comportamiento en lugar de abrir la comunicación la cierra, porque nuestro interlocutor no se siente invitado a dialogar, sino que por el contrario, se siente atacado o juzgado.
Para revertir este práctica al iniciar una conversación podemos usar una frase del tipo: “Yo creo o yo siento……………… respecto a…………………porque…………… y me gustaría………………..”. De esta manera, hablando en primera persona sobre nuestros sentimientos y pensamientos, nos hacemos responsables de nuestra parte en el conflicto y evitamos caer en acusaciones o juicios.

4) Comunicarnos en nuestro centro. Este punto expresa el beneficio de empezar una conversación en nuestro centro y en armonía teniendo presente que cada persona ve las cosas de acuerdo a sus creencias y valores. Los seres humanos formamos nuestra realidad tomando decisiones sobre lo que creemos de nosotros mismos (autoconcepto), lo que creemos sobre los demás y sobre el medio ambiente. En este sentido, todos tenemos “nuestra propia realidad” y tener esta información presente es muy importante para ponernos en los zapatos del otro (empatía) y poder buscar el diálogo a partir de comprender esa otra “realidad ajena”. Si no te sientes en un estado de claridad o armonía es mejor empezar diálogo en otro momento para evitar decir o hacer cosas que en realidad no queríamos.

5) No olvidar que somos modelo. Recuerda que nuestros hijos son pequeñas esponjitas y que todo lo absorben. Ellos aprenden más sobre lo que ven en nosotros que sobre lo que les decimos. De aquí la gran importancia de mantener la privacidad y conversar entre adultos en un ambiente seguro (sin la presencia de los niños) para tratar cualquier aspecto relativo a su educación. Como mencioné al inicio de este artículo, los hijos pueden aprender de las diferentes maneras que los padres tenemos de hacer las cosas y esto es bueno. Lo que no es bueno es ver a mamá y papá discutir fuertemente porque les causa miedo e inseguridad. Otra cosa que debemos evitar es dar mensajes dobles o contradecir frente a un hijo lo que el otro padre dice. Solemos caer mucho en esto, pero es importante hacernos conscientes de manejar el respeto y si no estamos de acuerdo con algo comunicarlo por separado sin la presencia de los niños.

6) Caminar dando un paso a la vez. Esto quiere decir que lograr el enlace entre lo que sentimos y lo que queremos decir no es algo fácil, debemos tener paciencia porque, como comenté, si no lo hemos aprendido de niños nos cuesta más trabajo hacerlo de adultos. Sin embargo, sí es posible, sobre todo si tenemos presente que los principales beneficiados son nuestros hijos, nosotros mismos y nuestras parejas. 

 7) Dejar el control. A veces por más que uno hace esfuerzos o planea, las cosas no salen como queremos o deseamos. Esto es normal y le pasa a todas las personas. Tenerlo presente desinfla el globo de las expectativas y de nuestro afán de control y/o perfeccionismo. A veces lo que “no queríamos” es lo que más nos conviene o beneficia nuestra relación o nuestra crianza. Confiemos.

8) No desesperar y perseverar. Todo lleva un tiempo, y si no logras resultados de acuerdo tus expectativas, no abandones y dejes de buscar el diálogo y la comunicación asertiva con tu pareja. Lee, observa, cambia de estrategia, pide ayuda y ten paciencia. Recuerda que las personas tendemos primero a querer cambiar a los demás en lugar de responsabilizarnos por cambiar primero nosotros mismos. Piensa en esto y reflexiona sobre qué cosas haces tú que facilitan o dificultan la comunicación en pareja y familiar.
Todo empieza en uno dicen los sabios. 

Espero que estos consejos les sean de utilidad para mejorar su comunicación y si tienen otras herramientas que les han funcionado, nos encantaría conocerlas!

Bendiciones,

Carla Herrera
Educadora Certificada en Disciplina Positiva
Directora de Pequeño Gran Humano

Sobre el “time out” o la “silla de pensar”.

polls_mother_child_discipline_small_1_5458_800498_poll

La “sillita de pensar” no es algo que usemos en Disciplina Positiva porque es una práctica conductual que desde nuestra filosofía no enseña habilidades a largo plazo, es decir para la vida.

Dicen algunos libros y consejeros de crianza, que lo adecuado es sentar al niño en un lugar aburrido y solitario -en una relación de un minuto por años que tenga- con la finalidad de que reflexione sobre lo que hizo mal. Pero resulta que las neurociencias nos dicen que un niño pequeño por sí mismo no tiene la capacidad de “reflexionar” sobre su conducta. Es decir que por su corta edad, no tiene la capacidad cognitiva de ser autocrítico respecto a su conducta, el medio y el cómo se supone que debe comportarse de forma adecuada en ese medio ambiente. Muchos padres están a favor del “time out” y piensan que funciona porque efectivamente los niños detienen su conducta (ojo algunos; otros la empeoran). Lo que sucede es que la detienen porque saben que si siguen “haciendo eso” se quedarán solos en un rincón y eso les provoca dolor o tristeza, entre otros sentimientos que los niños no saben procesar.

¿A quién le gustaría quedarse aislado en un rincón por “meter la pata” mientras se está aprendiendo sobre algo?
Imagina que llegas a un nuevo trabajo y que es la primera vez que te enfrentas a algo o que tu entrenamiento para hacerlo ha sido escaso o nulo. Tú le “echas ganas” y te avientas el trabajo según tus impulsos o ideas, pero la riegas porque efectivamente estás aprendiendo y eso lleva un tiempo como todo en la vida. Entonces llega tu jefe y al ver semejante panorama con cara de enojo y sin darte mucha explicación de por medio te manda a “reflexionar” sobre lo que hiciste a un rincón solitario y aburrido de la oficina.
¿Cómo te sentirías? ¿Volverías a hacer lo mismo de esa manera? Muchos optarán por no repetir esa conducta (habrán “aprendido su lección” es lo que se estila) y otros impulsados por el resentimiento optarán por buscarle la vuelta a su jefe para salirse con la suya o para vengarse por cómo los hizo sentir, porque da rabia que nos traten de forma irrespetuosa y eso es válido tanto en adultos como en niños.
Con esta práctica (time out) el niño detiene su comportamiento bajo una enseñanza de “causa-efecto”, pero en realidad no ha interiorizado a un nivel consciente, y de acuerdo a su nivel madurativo cerebral, que lo que hizo está mal o es inadecuado.
El mensaje que el niño percibe es: “Si hago algo que a mis padres o cuidadores no les parece, me dejan solo”.

Claro que hay que poner límites y enseñarles reglas y comportamientos adecuados -pues vivimos en sociedad y no podemos ir por la vida haciendo los que nos plazca sin medir consecuencias-, sin embargo, el ser humano cuando atraviesa la niñez se enfrenta a una etapa de adquisición de habilidades y aprendizajes y la tarea de los adultos a cargo debería ser ayudarlos en la adquisición de esas habilidades con el menor coste emocional posible.
Como dice Jane Nelsen: “Dejemos atrás la loca idea de que para hacer que los niños se porten mejor, primero debemos hacerlos sentir peor”.

En nuestro taller “Comunicación, Comportamiento y Autonomía” que se llevará a cabo aquí en Ciudad de México los domingos 16, 23 y 30 de noviembre, aprenderemos de forma vivencial herramientas alternativas y efectivas al clásico “time out” para crecer niños sanos, felices y seguros!

Los invito a participar, será nuestro último taller del año :)
Los esperamos!!!

Bendiciones,

Carla Herrera
Educadora Certificada en Disciplina Positiva
Directora de Pequeño Gran Humano

___________________________________________________________
Si quieres ver detalles de nuestro taller como programa, cede y costos visita este LINK

Cuidado con las etiquetas! ¿Qué actitudes quieres propiciar en tus hijos?

XILst
Cuando escuchamos que sale de nuestra boca la frase: “Eres…”, debería sonar interiormente una alarma que nos prevenga que estamos a punto de decir algo que marca a nuestros hijos.

El niño va construyendo su identidad en relación a imágenes y mensajes que les brindan los demás. Entonces, un niño que escucha constantemente: “eres un bruto, eres malo, eres distraído, desordenado, eres una mandona,  mentirosa, etc, irá construyendo una idea de sí mismo en relación a esos mensajes recibidos por su entorno, y cuanto más cercanos e importantes para él son los seres que las pronuncian, más fuertes serán esas etiquetas que quedan prendidas en el subconsciente.
Es impresionante la fuerza que pueden tener nuestras palabras o nuestras creencias acerca de ellos, que también las manifestamos con gestos, miradas y tonos de voz.
Es importante tomar conciencia que al repetir constantemente una frase al niño, terminamos afirmando la conducta que muchas veces buscamos corregir. Nuestras afirmaciones sirven como una especie de fijador a nivel inconsciente.
A base de escuchar muchas veces lo mismo, el niño termina convenciéndose de ser lo que otros le dicen que es.

“¡Siempre el mismo desordenado, ¿cuantas veces te tengo que repetir lo mismo?!”
En vez de que estos comentarios vuelvan al niño más cuidadoso, cada frase sólo sirve para anularlo y confirmar su falta de atención u orden. Inconscientemente el niño experimenta, “No me queda de otra, como dice mi madre/padre, soy y seré siempre desordenado”.
Sería muy diferente escuchar: “me molesta encontrar la sala desordenada… ¿puedes colaborar por favor?”.

Cuando ponemos nuestra atención en lo que no nos gusta, creyendo que señalando constantemente lo que hace mal a través de una crítica lo ayudará a cambiar, justamente obtenemos lo contrario, lo alimentamos, y en vez de desaparecer, crece.
A base de recalcar los defectos o deficiencias de nuestros hijos, los convencemos de ser lo que no queremos que sean. Por eso es que criticar, sermonear y regañar, no funciona. Cuidado con los mensajes más frecuentes que sueles darle a tu hijo, para que en lugar de fijar los comportamientos que no deseas, lo ayudes a cambiar.

Pensemos en sus cualidades, aquellas fortalezas que podemos ver en él, siempre podemos encontrar algo positivo que rescatar: “gracias por cuidar a tu hermana mientras yo preparaba la cena”, “defendiste a tu amigo cuando otros lo criticaban”, “pusiste mucho esfuerzo para terminar esta tarea sólo”, etc.
La motivación es el camino, veamos sus capacidades, siempre encontraremos algo para destacar positivamente si no esperamos la perfección.
Si te enfocas en lo positivo que tu hijo tiene, a él no le quedará más remedio que mostrarte lo mejor de sí mismo!

Lic. Vanesa Gómez
Psicopedagoda
Directora de Disciplina Positiva Argentina

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Si quieres aprender de forma práctica y efectiva más sobre estos conceptos, te invitamos a participar de nuestro último taller del año con Disciplina Positiva aquí en Ciudad de México titulado: “Comunicación, Comportamiento y Autonomía”.
Domingos 16, 23 y 30 de noviembre de 10:00 a 12:30 hs
Informes con Yaz Gómez a info@criandograndeshumanos.com

Cultivar la autoestima sobre la base de buenos vínculos.

10653653_10152382215508372_3732942703686896821_n
¿Qué es la autoestima? ¿Por que reviste tanta importancia? ¿Cómo los padres podemos ayudar en la construcción de una sana autoestima?

La autoestima es lo que cada persona siente sobre sí misma. La sensación del propio valor. La valoración que hacemos sobre nosotros mismos, basadas en pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias que vamos recogiendo a lo largo de nuestra vida.
De este modo creemos que somos listos o tontos, nos sentimos simpáticos o antipáticos, nos gustamos o no. Los millares de impresiones que vamos registrando, experiencias, así reunidos se pueden agrupar en un sentimiento positivo hacia nosotros mismos o en una incómoda sensación de no ser lo que esperábamos.
La autoestima no es algo que venga dado desde el nacimiento, sino que se va formando y consolidando a partir de nuestras relaciones con los demás y la imagen que los demás nos proyectan en esas interacciones. Entonces podemos concluir: “que la autoestima depende en gran medida de la calidad de las relaciones que existen entre el niño y aquellos que desempeñan papeles importantes en su vida”.
Una autoestima positiva, es un respeto sólido por uno mismo que se funda en dos convicciones principales: Soy valioso y Soy digno de que me amen. Estos enunciados, son en esencia las necesidades primordiales de todo ser humano desde su nacimiento, por un lado sentirse querido, aceptado y seguro con un fuerte sentido de pertenencia a un grupo social, la familia, y por otro lado ir desarrollando un sólido sentimiento de capacidad, de poder manejarse con eficiencia y brindar su aporte a los demás.
¿Por que reviste tanta importancia el tema de la autoestima?
Porque las personas que se sienten bien consigo mismas suelen sentirse a gusto en la vida, son capaces de afrontar y resolver con seguridad los desafíos y responsabilidades que se les plantea.
Por el contrario la baja autoestima es una fuente permanente de inseguridad e insatisfacción personal. Íntimamente, creen que tienen que cambiar para ser buenos y les cuesta percibir sus capacidades. Y este sentimiento personal incide en todo. Sentimiento, pensamiento y conductas están íntimamente relacionados, cuando nos sentimos bien podemos actuar mejor.
¿Cómo los padres podemos ayudar en la construcción de una sana autoestima?
Los padres somos para nuestros hijos, desde su nacimiento y por muchos años más, esos dioses todopoderosos a quien admiran, somos sus primeros espejos en el que se miran a sí mismos y empiezan a conocerse a través del reflejo que le vamos otorgando.
En los Talleres para padres, nos detenemos a reflexionar sobre acciones concretas que ayuden a reforzar el vínculo familiar y así favorecer un sano auto concepto sobre la base de algunos principios fundamentales: amor incondicional, limitar o corregir sin lastimar y promover en forma creciente su autonomía. Una breve explicación a continuación:

Amor incondicional: la autoestima de un niño florece con el amor incondicional de sus padres. Todo niño se sentirá mejor si se lo acepta tal y como es, sin importar cuáles son sus puntos fuertes, sus dificultades, su temperamento o su destreza. Le ofrecemos amor incondicional, cuando puede percibir que lo queremos más allá de sus conductas. Cuando le hacemos sentir que sus errores y obstáculos son parte de su crecimiento y por lo tanto no opacan el orgullo y amor que sentimos por ellos.

Limitar sin lastimar: queremos que nuestros hijos aprendan a vivir en un mundo que tiene exigencias y reglas, y sepan ajustarse a ellas. Pero el fin no justifica los medios, no debe interesarnos que “se porten bien” si lo hacen por miedo al castigo o a través de amenazas y gritos que corroen su autoestima. Lo que queremos es que, a través de la aceptación y entendimiento gradual de los límites, sean más fuertes y dueños de sí mismos cada día. Podemos desarrollar una forma de comunicarnos que cuide los sentimientos y oriente la conducta. Se puede lograr un clima familiar cálido, afectivo y de apoyo emocional, sin olvidar la importancia que tiene marcar límites razonables con firmeza.

Promover la autonomía: Dreukurs, referente en temas de crianza, decía: “No hagan por un niño nada que él pueda hacer por sí mismo”. La razón de su comentario radica en hacernos reflexionar sobre el peligro de la sobreprotección al educar. No despojemos a los niños de las oportunidades para desarrollar a través de sus propias experiencias, la creencia de que son capaces. Necesitan cotidianamente experiencias en donde puedan poner en juego y desarrollar habilidades. Motivemos su independencia al permitirle hacer y resolver sus problemas, sin esperar perfección, valorando su intento y esfuerzo.
Nunca podemos saber con certeza qué decisiones están tomando el niño sobre sí mismo, pero como padres lo mejor que podemos hacer es brindar un clima familiar de respeto, aceptación, confianza y buena comunicación, que favorezca el desarrollo de una sana autoestima. Los padres, podemos nutrirlo de experiencias positivas, que alimenten su sentimiento interno de valor y capacidad.

Escrito por Vanessa Gómez para la revista “Paradisus”
Psicopedagoga y Directora de Disciplina Positiva Argentina

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Próximos eventos en Ciudad de México:
Domingo 19 de oct de 10:00 a 12:30 hs > Charla para padres y cuidadores “Berrinches, Neurociencias y Disciplina Positiva
Domingos 16, 23 y 30 de nov de 10:00 a 12:30 hs > Taller para padres y cuidadores: “Comunicación, Comportamiento y Autonomía

Berrinches, Disciplina Positiva y Neurociencias.

berrinches2Charla de crianza respetuosa para padres y cuidadores de niños y niñas en Ciudad de México.

SOBRE ESTA CHARLA
__________________________________________________________________________

Las rabietas y berrinches son un periodo de la crianza que pone a prueba la paciencia de los padres, pero si nos tomamos el tiempo necesario para comprender qué les pasa a los niños en esta etapa normal de su desarrollo, es más fácil ser asertivos con lo que debemos hacer, ahorrándonos muchos “momentos estresantes” tanto para ellos como para nosotros.

Es por eso que te invito a mi siguiente charla “Berrinches, Disciplina Positiva y Neurociencias” donde juntos nos divertiremos y aprenderemos sobre el cerebro humano, el comportamiento infantil, el adulto y cómo podemos usar esta etapa normal del crecimiento de nuestros hijos como una oportunidad para enseñar habilidades de vida tanto para ellos como para nosotros, sus padres o cuidadores.


PROGRAMA DE TRABAJO
__________________________________________________________________________
En esta charla hablaré de:

- Qué son, porqué se dan y qué función tienen los berrinches
- Cuáles son los factores que los propician
- Cómo podemos prevenirlos o mitigarlos
- Qué debemos hacer cuando suceden
- Cuáles son algunas técnicas de relajación tanto para padres como para niños

Nuestra querida amigas las Neurociencias nos ayudarán a comprender cómo funcionamos las personas y nuestra fabulosa Disciplina Positiva nos ayudará con herramientas basadas en el amor y en el respeto mutuo entre padres e hijos.

FECHA, HORARIO Y LUGAR
__________________________________________________________________________

Fecha: Domingo 19 de octubre de 10 a 12:30 hs. (Llegar 9:50 para registro)
Es muy importante estar puntuales porque empezamos en hora para cumplir el programa :)
Lugar: Callejón Gral Anaya #77A esquina Rafael Oliva, Colonia San Mateo Coyoacán (muy cerca del metro General Anaya).
Accesibilidad: Metro estación General Anaya. Si vienes en carro: Transitar por Tlalpan dirección “Taxqueña” y doblar a la derecha por Héroes del 47 (referencia gasolinera Pemex). Continuar y doblar a la derecha tomando Rafael Oliva y por esta calle llegas a Cjón Gral Anaya.
Cuando te inscribas, te enviaremos un mapita para que llegues con total seguridad ;)

COSTOS Y CUPOS
__________________________________________________________________________

Costo: $300 individual y $500 pareja (incluye café y galletas). 
*Padres participantes de actividades anteriores pagan $250 y $450 respectivamente :)
Cupo: 20 participantes sin niños.

QUIEN IMPARTE
__________________________________________________________________________

Carla Herrera nace en Montevideo, Uruguay pero desde el año 2003 vive felizmente en Ciudad de México con la familia que aquí formó.
A raíz de que se convierte en madre, decide laborar en forma independiente para compaginar crianza y trabajo, por lo que en enero de 2012 funda PEQUEÑO GRAN HUMANO, un proyecto dedicado a difundir y generar contenidos sobre crianza respetuosa, inclusión social y derechos humanos y de los niños.
Es mamá bloguera y educadora certificada en Disciplina Positiva para padres y aula por la Positive Discipline Association de Estados Unidos. Promueve la crianza con amor y respeto a través de publicaciones en blogs, revistas de crianza, conferencias, orientaciones familiares, pláticas y talleres para padres y educadores. Actualmente está estudiando un diplomado como orientador familiar.

Conoce más sobre el trabajo de Carla y los talleres de Disciplina Positiva AQUÍ

INSCRIPCIONES, FORMAS DE PAGO Y CONTACTO
__________________________________________________________________________

Inscripciones: Fecha límite para inscripciones jueves 16 de octubre 2014
Formas de pago: Aseguras tu lugar únicamente con pago anticipado. Por favor, solicita los datos bancarios para realizar tu pago con Yaz Gomez info@criandograndeshumanos.com

. . . . . . . . . . . . . . . . . .  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Ayúdanos por favor a llegar a más papás compartiendo este evento! :)

Taller de Disciplina Positiva en Guadalajara!

Screen shot 2014-09-10 at 6.57.54 PM

Como ya sabemos “los hijos no vienen con manual” y lo que pensamos que sería fácil de resolver, se convierte en un desafío cuando decidimos criar en el amor y el respeto, porque los padres debemos re-educarnos y aprender nuevas formas de guiar a nuestros hijos.

Disciplina Positiva es una filosofía de crianza que parte del respeto mutuo entre padres e hijos y que se basa en el equilibrio entre la amabilidad y la firmeza como pilar educativo.

A través de nuestra metodología de ejercicios vivenciales podrás entrar al mundo de tu hijo, lo que te permitirá descubrir muchas respuestas a las preguntas que te haces a diario: ¿Porqué se porta así? ¿Cuántas veces debo repetirle algo para que lo entienda? ¿Porqué le encanta hacer justamente lo que sabe que no puede?

Nuestros talleres son divertidos y prácticos porque aprendes a través de la experiencia y de lo que comparten otros papás, que al igual que tú viven los mismos desafíos. La crianza nos pone a los papás en el mismo barco, ¡nunca lo olvidemos!

El objetivo de este taller es enseñar habilidades eficaces, prácticas y respetuosas para educar hijos felices, seguros, cooperativo y empáticos, y a su vez, disfrutar de esta tarea en tu rol de papá, mamá o cuidador. Mira todos los detalles en AQUÍ.

Te esperamos!

Si te interesa participar, solicita información con Yaz Gómez a info@criandograndeshumanos.com y si consideras que esta información puede ser útil a alguna familia, te agradecemos compartirla :)


Bendiciones,

Carla Herrera
Positive Discipline Parenting Educator

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Para próximas fechas en DF escribe a pequenogranhumano@gmail.com

Rutinas a la manera de Disciplina Positiva.

Rutinas
[Imagen tomada de internet]

El siguiente ejemplo describe cómo armar una rutina con Disciplina Positiva para la hora de dormir, pero el procedimiento es aplicable a cualquier rutina del día.

Coméntale a tu hijo que juntos harán una rutina para la hora de dormir y que esto los ayudará a organizarse y a evitar conflictos y demoras.
Toma una hoja y una pluma y pregúntale al niño todos lo que necesita hacer para aprontarse para ir a dormir.
Tu pequeño empezará a compartirte cosas como: mirar la tv, ponerme la pijama, jugar un rato, lavarme los dientes, tomar mi leche, leer un cuento, etc, etc…

Sin pretender establecer un orden, tú simplemente realiza la lista tal cual el niño te va compartiendo.
Si el peque dice algo inadecuado que a tu criterio no es parte de la rutina, no lo pones y le explicas brevemente el porqué eso no entraría en la rutina.
Una vez que tienes todos los pasos (revisa que no sean más de 5 o 6 acciones), le dices que ahora sí les pondrán un orden lógico y juntos empiezan a enumarar las acciones, ejemplo: 1) ver un ratito de tele, 2) tomar un baño, 3) cenar o tomar la leche, 4) lavarse los dientes, 5) ponerse la pijama, 6) leer un cuento y a dormir!

Ahora que ya tienen una lista ordenada, se pasa a un formato gráfico para poder visualizarla de forma divertida y útil como por ejemplo una cartulina. Puedes representar los pasos a seguir de la rutina a través de dibujos, recortes de revistas, imágenes tomadas de internet o fotos impresas de tu propio hijo haciendo las acciones! Pero recuerda que sea cual sea el medio, debes involucrar al niño en la creación de su rutina y preguntarle donde desea colocarla.

Ahora sólo tienes que empezar el entrenamiento con amor y paciencia y recordarle a tu pequeño que debe revisar su rutina para saber que necesita hacer para irse al país de los sueños!

Carla Herrera
Educadora Certificada en Disciplina Positiva
Directora de Pequeño Gran Humano

Recuerda: Hay niños que no necesitan seguir rutinas tan específicas porque siguen muy bien las instrucciones de sus padres. Si tu hijo es así, no tienes porqué usar esta herramienta.
Es importante evitar caer en “luchas de poderes” entre padres e hijos por obligar a los niños a seguir su rutina. Esta debe ser una herramienta que te apoye con las tareas del día a día.
Evita caer en “cantaletas” y deja que la rutina sea quien dirija las tareas de tus hijos!