Rutinas a la manera de Disciplina Positiva.

Rutinas
[Imagen tomada de internet]

El siguiente ejemplo describe cómo armar una rutina con Disciplina Positiva para la hora de dormir, pero el procedimiento es aplicable a cualquier rutina del día.

Coméntale a tu hijo que juntos harán una rutina para la hora de dormir y que esto los ayudará a organizarse y a evitar conflictos y demoras.
Toma una hoja y una pluma y pregúntale al niño todos lo que necesita hacer para aprontarse para ir a dormir.
Tu pequeño empezará a compartirte cosas como: mirar la tv, ponerme la pijama, jugar un rato, lavarme los dientes, tomar mi leche, leer un cuento, etc, etc…

Sin pretender establecer un orden, tú simplemente realiza la lista tal cual el niño te va compartiendo.
Si el peque dice algo inadecuado que a tu criterio no es parte de la rutina, no lo pones y le explicas brevemente el porqué eso no entraría en la rutina.
Una vez que tienes todos los pasos (revisa que no sean más de 5 o 6 acciones), le dices que ahora sí les pondrán un orden lógico y juntos empiezan a enumarar las acciones, ejemplo: 1) ver un ratito de tele, 2) tomar un baño, 3) cenar o tomar la leche, 4) lavarse los dientes, 5) ponerse la pijama, 6) leer un cuento y a dormir!

Ahora que ya tienen una lista ordenada, se pasa a un formato gráfico para poder visualizarla de forma divertida y útil como por ejemplo una cartulina. Puedes representar los pasos a seguir de la rutina a través de dibujos, recortes de revistas, imágenes tomadas de internet o fotos impresas de tu propio hijo haciendo las acciones! Pero recuerda que sea cual sea el medio, debes involucrar al niño en la creación de su rutina y preguntarle donde desea colocarla.

Ahora sólo tienes que empezar el entrenamiento con amor y paciencia y recordarle a tu pequeño que debe revisar su rutina para saber que necesita hacer para irse al país de los sueños!

Carla Herrera
Educadora Certificada en Disciplina Positiva
Directora de Pequeño Gran Humano

Recuerda: Hay niños que no necesitan seguir rutinas tan específicas porque siguen muy bien las instrucciones de sus padres. Si tu hijo es así, no tienes porqué usar esta herramienta.
Es importante evitar caer en “luchas de poderes” entre padres e hijos por obligar a los niños a seguir su rutina. Esta debe ser una herramienta que te apoye con las tareas del día a día.
Evita caer en “cantaletas” y deja que la rutina sea quien dirija las tareas de tus hijos!

 

Entendiendo a mi adolescente (y a mí mismo/a).

Entendiendo a mi adolescente
Todos queremos pertenecer y ser reconocidos, pero este deseo va cambiando según la edad. Por ejemplo, los niños quieren pertenecer y ser reconocidos en sus familias y en sus escuelas, lo más importante para ellos es la aprobación de sus padres. Pero en la adolescencia esta percepción cambia porque para los adolescentes lo más importante es ser reconocidos por sus iguales, es decir sus amigos.

En los adultos también sucede, de repente nos interesa mucho ser importantes y reconocidos en nuestras respectivas profesiones. De esta forma todos los seres humanos, echamos a andar nuestras estrategias para pertenecer y ser reconocidos según las percepciones que tenemos de sí mismos, de los demás y del mundo y esto puede hacernos caer en comportamientos inadecuados porque no siempre sabemos como lograrlo.

Para los niños, el hecho de entrar a la pubertad y adolescencia es algo significante porque pronto empezarán un proceso acelerado de cambios a nivel físiológico, emocional y sexual. También empezarán a vivir su proceso de individualización para descubrir quienes son lejos de sus padres. Esto invita fácilmente a la rebeldía y a poner a prueba todo cuanto se les dice, porque cuestionan buscando nuevas respuestas o una razón de ser a las cosas que ya establecidas.

Aunado a esto, la corteza pre-frontal de sus cerebros sufre un rápido crecimiento, provocando cierta confusión. De esta manera pueden mal interpretar el lenguaje corporal de los padres o quienes los rodean como agresivo cuando en realidad no lo es. Por eso resulta tan difícil comunicarse con los adolescentes pareciendo que hablamos en diferentes idiomas.
Con el fin de lograr una comunicación más eficiente y amorosa, es preciso tener esto en cuenta para no caer en luchas de poderes con los hijos y comprender que es lo que realmente pasan como parte natural de su crecimiento.

Empeñarse en controlar todo en la vida de un adolescente es un error en el cual los padres suelen caer con frecuencia. Intentan evitar que sus hijos se metan en situaciones desafortunadas como drogas, embarazos no deseados, etc. Sin embargo, esta forma de control excesiva (aunque tenga raíz de buena fe) solo invita al adolescente a la rebeldía, porque entiende el control de sus padres como un sofocamiento, una falta de confianza en sus capacidades y una invasión a su privacidad.

Por eso (y aunque muy difícil), resulta fundamental transmitirles el mensaje de que los padres están de su lado, de que confían en sus capacidades, de que tienen el canal abierto a la comunicación y que estarán con los brazos abiertos para cuando ellos necesiten su apoyo.
Educar en la base del amor y el respeto para ayudarlos en la transición satisfactoria de su adolescencia a su adultez.

Te invitamos a conocer más sobre la etapa de la adolescencia y la de los padres en nuestra charla “Entendiendo a mi adolescente” a cargo de la Maestra y Psicóloga Berenice Rodríguez, Directora de Psyca – Psicología Clínica Aplicada

Informes: info@criandograndeshumanos.com

Carla Herrera
Educadora Certificada en Disciplina Positiva
Directora de Pequeño Gran Humano

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Regreso a clases, acompañándolos con amor.

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La vida escolar es tan importante para un niño como el trabajo y las responsabilidades para los adultos.
El tiempo de vacaciones es un tiempo de ocio y diversión y pensar en tener que cumplir con las exigencias de las rutinas escolares nuevamente puede traer algo de estrés a los pequeños. Por eso, es preciso preparar con anticipación a nuestros hijos para el inicio o el retorno a clases.
Los más chiquitos, al iniciar el kinder, suelen manifestar su angustia y desconcierto con llanto y aferrándose fuertemente a sus papás a la hora de despedirte en la puerta de escuela. Esto es normal y se debe a la activación del sistema de alarma de su cerebro mamífero llamado “angustia de separación”. Los niños se desequilibran emocionalmente cuando son separados de sus padres o figuras de apego.
La incertidumbre de un nuevo ambiente, adultos que le son desconocidos y un montón de niños que no había visto en su vida, son factores que alteran las emociones del niño. Es por todo esto que nuestro apoyo es muy necesario e importante, ya que las respuestas amorosas que demos a este acompañamiento ayudará a los niños a adaptarse rápidamente. Empatía, seguridad, comunicación y confianza son los pilares del día a día.

Es conveniente visitar la escuela junto a nuestros hijos con anterioridad al inicio de clases. También hablar positivamente de la escuela, tal vez mencionando lo que a nosotros más nos gustaba cuando éramos niños. Involucrarlos en la compra de útiles permitiéndoles escoger alguno a su gusto para despertar el entusiasmo. Anticiparles como serán los procesos y la nueva rutina; ayudaría hacer una cartulina con dibujos o fotos de los pasos en y colocarla a su vista.

El momento de la despedida en la puerta de la escuela debe ser sereno, confortale y cariñoso pero no demasiado extenso. Hay que evitar titubeos a la hora de irnos porque esto solo causaría más ansiedad tanto al padre como al niño.
Tomarnos un momento para transmitir seguridad con palabras cariñosas como “sé que estarás bien y verás como pronto estoy de regreso por ti”, lo que hará que el niño se sienta más calmado y al entrar a la escuela se recupere prontamente para comenzar la jornada.
También resulta de mucha ayuda darles algún pequeño objeto personal para que lo pueda tocar cuando se sienta ansioso o angustiado.

Por otro lado, la transición del kinder a la escuela de nuestros hijos más grandecitos también es un proceso que debemos acompañar con amor y respeto.
El desconocimiento del nuevo sistema educativo, el preguntarse cómo serán sus maestros, los nuevos compañeros de clases, etc., suelen ser factores que pueden causar ansiedad y estrés a los niños. La forma de apoyarlos en esta transición es manteniendo una comunicación abierta, afectiva y constante.

La motivación y el apoyo en una rutina creada conjuntamente con el niño son buenos aliados. La rutina debe incluir la preparación del uniforme, la realización de tareas, búsqueda de materiales, lunch y horarios de dormirse y levantarse.
Es bueno hablarles (a un nivel de lenguaje que el niño/a comprenda) sobre la importancia que representa acceder a la educación como uno de los caminos para lograr sus metas.

También s recomendable enseñar a nuestros hijos sobre los comportamientos adecuados que los niños deben tener tanto en el salón de clases como en el recreo. Platicarles de los derechos de los niños y lo importante que resulta tanto dar como pedir respeto hacia su persona. No permitir que nadie los agreda (ni compañeritos, ni adultos), enseñándoles a decir eso “NO ME GUSTA” y a pedir ayuda en caso de vivir una situación desagradable.
Así mismo, enseñarles a hablar y a expresar sus sentimientos en lugar de pegar o agredir. Sin dudas, llevará un tiempo enseñar estas habilidades de comportamiento social, no es algo a corto plazo, pero la constancia da maravillosos resultados.

Otro punto importante a tomar en cuenta es instruirlos en educación sexual desde pequeños, enseñándoles de acuerdo a su edad lo que estén preparados para saber. Es recomendable consultar una fuente fiable para estar informados y no causarles confusiones.
En lo personal, puedo recomendarte leer estos artículos de Grupo Alaju México y este ebook de Unicef Uruguay:
Como hablar de sexualidad con los niños” (Parte I)
Como hablar de sexualidad con los niños” (Parte I)
“Es parte de la vida”. Material de apoyo sobre educación sexual y discapacidad.

Espero que estos consejos tanto de la Disciplina Positiva como de la Psicología Evolutiva, el inicio o regreso a clases sea un momento agradable e inolvidable tanto para ti como para tus hijos.
Espero que lo disfruten!

Carla Herrera
Educadora Certificada en Disciplina Positiva
Directora de Pequeño Gran Humano

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Disciplina Positiva en el regreso a clases!

DP regreso a clases
Al ingresar a un nuevo trabajo, un adulto puede sentir emoción, ansiedad, nervios, miedo, tener ciertas expectativas que se ha imaginado, etc. De igual modo, los niños sienten estas y otras emociones y sentimientos relacionados al comienzo de su etapa escolar, lo que representa un nuevo ciclo en sus vidas.
Es por eso que te invitamos a asistir a esta charla de Disciplina Positiva donde aprenderemos sobre sus emociones, sus procesos de desarrollo y crecimiento y cómo apoyarlos respetuosamente a emprender su camino desde nuestra labor de padres y maestros. 

Específicamente veremos cómo ayudar a los más chiquitos a ingresar al kinder, cómo apoyar a los que pasan del kinder a la escuela o cambian de escuela para terminar hablando sobre herramientas de prevención de acoso escolar (bullying).Para que puedas disfrutar de este evento sin preocuparte con quien dejar a los peques, hemos organizado una proyección en paralelo de una película de animé japonés del famoso director Hayao Miyazaki (El viaje de Chihiro, Mi vecino Totoro, etc) que a tus hijos les encantará!

La cita es en Kuii, Insurgentes 223, Roma Norte de 17 a 19 hs.
El costo de la charla es de $300 pesos por un papá y de $500 la pareja.
El costo de la proyección es de $50 pesos por niño y de $80 por hermanitos o amigos (Incluye palomitas!)
Las inscripciones están abiertas mediante depósito o transferencia bancaria.
Solicita los datos a pequenogranhumano@gmail.com y con gusto te los enviaremos a la brevedad.

Puedes ver el programa completo de la charla y la biografía del facilitador aquí.

Espero poder conocerte en persona :)

Carla Herrera
Educadora Certificada en Disciplina Positiva
Directora de Pequeño Gran Humano

Educar sin usar premios ni castigos.

amor

Los padres se confunden y no entienden porqué cuando un niño tiene un comportamiento inadecuado es cuando más amor y comprensión hay que darle.
Piensan erróneamente que esto es “premiar” su mala conducta y a simple vista podría ser razonable pero no lo es.
El Dr. Dreikurs (uno de los precursores de la Disciplina Positiva) decía: “Un niño mal portado es un niño desalentado”. Esto quiere decir que un niño que recae una y otra vez en conductas irritantes, tiene una necesidad insatisfecha tras su comportamiento.
Es como si su conducta ocultara un mensaje que a los padres nos toca descubrir para ser unos educadores eficientes y ayudar a nuestros hijos en la adquisición de habilidades sociales y de vida.

La motivación es como un poderoso motor para mejorar la conducta, porque cuando nos sentimos bien simplemente tendemos a actuar bien.
Es por eso que cuando los hijos empiezan a comportarse de manera irritante o demandante en Disciplina Positiva dejamos de lado las herramientas de siempre como son el castigo, time out, retiro de privilegios, sermones, amenazas, etc., y ponemos en práctica herramientas que se enfocan y esfuerzan por reaccionar a la causa de fondo en lugar de simplemente reaccionar a la conducta.
A continuación te comparto algunas de ellas y una breve explicación.

- Comprender las etapas naturales del desarrollo humano.
Todos pasamos por conductas propias del ciclo vital por el cual estamos transitando (niñez, adolescencia, madurez, menopausia, senectud, etc). De igual forma, los niños reaccionan a situaciones propias de su edad. Comprender esto es de gran importancia para no caer en castigos o regaños por comportamientos que son normales o esperables a la edad del niño.

- Validar y nombrar emociones.
Los niños están aprendiendo a identificar lo que sienten y a relacionar ese sentimiento a una forma correcta de actuar. Es por eso que los padres debemos tomar el tiempo necesario para entrenarlos y explicarles los procedimientos y lo que se espera de ellos. Ayudarlos a verbalizar lo que sienten poniéndole un nombre a sus emociones los ayuda a contar con herramientas aceptables para moverse en la vida.

- Ser empáticos.
Esto es desarrollar sensibilidad para comprender cómo se está sintiendo el niño en determinada situación porque si nos detenemos un poquito a pensar que ellos están viviendo en un mundo “adulto” el cual van descubriendo día a día y tratando de entender, es más fácil poder comprender muchas de las causas de su conducta.

- Espacio reparador tanto para el niño como para el padre (Tiempo Fuera Positivo).
Actuar en “caliente” (estresados) nunca es una buena opción, pues cuando actuamos desde ahí nuestro cerebro intoxicado de hormonas estresantes no nos deja pensar con claridad y solemos hacer cosas de las que luego -ya calmados- nos arrepentimos. Tomar unos minutos para “aplacar la emoción” (tanto grandes como chicos) es una excelente idea para reflexionar sobre cualquier asunto.

- Ofrecer alternativas.
Un recurso subvalorado pero poderoso para no caer en luchas de poderes entre padres e hijos, es ofrecer una alternativa ante un inminente berrinche.

- Enfocarse en la búsqueda de soluciones en lugar de “clavarse” en los problemas.
Los problemas y desafíos son parte de la vida y nadie escapa a ellos, por tanto, es mejor enfocarse en la búsqueda conjunta (padres e hijos) de una solución en lugar de estancarse buscando “culpables” o poniendo castigos por algo que el niño está aprendiendo a hacer.

- Ser firmes y amables al mismo tiempo.
Es necesario basar las relaciones en el respeto mutuo porque es la única forma en la cual los seres humanos podemos progresar. Ser amable con el niño implica ser respetuoso por su persona y ser firme es exigir el respeto por parte del niño hacia la nuestra o por las necesidades de una situación.
Un padre que no le pega a su hijo cuando el niño cae en el uso de golpes para expresar su frustración podrá decirle: “Pegar no está bien, de igual forma como yo te respeto al no pegarte espero ser respetado y tratado por ti”.

 

Carla Herrera
Educadora Certificada en Disciplina Positiva
Directora de Pequeño Gran Humano

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Conoce nuestras siguientes actividades de Disciplina Positiva a un CLIC

Las influencias de tu crianza en tu parentalidad.

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A menudo recibo preguntas sobre qué hacer o cómo actuar cuando los padres pierden el control frente a los desafíos que los hijos nos ponen por delante en el día a día.


Una parte importante que pesa en esta confusión a la hora de educar, son las vivencias propias de la crianza de los padres cuando niños.
Todas las personas somos resultado de esas experiencias vividas en la infancia, pero ya en nuestra adultez tenemos la responsabilidad de sanar lo negativo que hemos sufrido y de replicar lo positivo que hemos aprendido de nuestros padres o cuidadores.

Cada quien opina como le fue en feria, dicen.. En este sentido, el que fue violentado de niño, tiene tendencias a ser violento. El que fue ignorado, tiene tendencias a tener baja autoestima. El que fue criado entre algodones, tiene tendencias al egocentrismo. El que fue criado con amor y respeto, tiene tendencia a ser un individuo considerado y respetuoso. Y así podría seguir…

La cuestión es que vamos creciendo y esas vivencias del pasado parecen lejanas, pero cuando nos convertimos en padres cobran vida como fantasmas que nos persiguen o como ángeles que nos ayudan.
Aquí es cuando nos enfrentamos cara a cara con la verdad y como padres ante los desafíos de la crianza nos preguntamos:
Si no golpeo como me golpearon, ¿qué hago?
Si no ignoro como me ignoraron, ¿qué hago?
Si no grito e insulto como me gritaron e insultaron, ¿entonces qué hago?

Para ser padres y cuidadores eficientes, es necesario reconocer quiénes somos como personas, valorarnos y conectar con ese niño/a interior para dejarlo hablar porque es sabio y puede enseñarnos grandes lecciones de vida. Todo padre sabe en su interior cómo actuar con sus hijos porque primero fue niño/a. Pero si no encuentras respuestas inmediatas, te ofrezco información sobre 20 herramientas de Disciplina Positiva alternativas a los premios, castigos, sermones e insultos para ayudarte en la crianza de tus retoños.

Espero te sean de utilidad :)

Carla Herrera
Educadora Certificada en Disciplina Positiva


Si te interesa conocer más de cerca la Disciplina Positiva, te invitamos a participar de nuestros grupos de apoyo a la crianza.
Empezamos ya! El martes 22 de julio es el primer grupo matutino y el jueves 24 el vespertino.
Consulta el tema que trataremos, los precios y las cedes AQUÍ y de paso checa todas las maravillosas charlas y talleres que tenemos programadas en fechas siguientes, te van a encantar!

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f/pequenogranhumano
comunidad de crianza respetuosa

Mitos entorno al abuso sexual infantil. No pases de largo!

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MITOS ENTORNO AL ABUSO SEXUAL INFANTIL

MITO 1- Los abusos sexuales solo los sufren las niñas.
FALSO! Lo sufren niñas y niños por igual.

MITO 2 – Los abusos sexuales infantiles son poco frecuentes.
FALSO! Ocurren mucho más a menudo de lo que pensamos.
Lo que sucede es que no hay denuncia y por eso se piensa que es poco frecuente.

MITO 3 – Hoy en día se dan más casos de abuso que en el pasado.
FALSO! Siempre ha habido abuso sexual infantil. Lo que sucede es que los prejuicios y temores de tiempos pasados hacían que la gente lo callara y escondiera y hoy por hoy las personas se animan más a buscar ayuda.

MITO 4 – Si pasara esto en mi familia me daría cuenta fácilmente.
FALSO! La realidad es que los síntomas y señales para detectar un abuso sexual infantil son muy sutiles y difíciles de descubrir en el niño/a porque se confunden con rebeldía, enojo, apatía, etc.

MITO 5 – El abuso sexual infantil se da en familias des-estructuradas o de escasos recursos.
FALSO! El abuso sexual infantil ocurre tanto en familias que en apariencia se ven muy unidas y hay una excelente comunicación como en familias desintegradas, y además afecta a cualquier status socio-económico.

MITO 6 – El abuso sexual infantil siempre va acompañado de violencia física.
FALSO! Tendemos a pensar en un abuso acompañado de gritos, golpes, sometimiento, etc. Sin embargo, muchos de los abusos sexuales se da por medio de la seducción y el engaño.

MITO 7 – Los agresores sexuales siempre son hombres.
Falso! Aunque las estadísticas reportan que el mayor porcentaje de agresores son hombres, también hay casos de abuso sexual a menores por parte de mujeres.

MITO 8 – Los adultos son siempre los que abusan de los niños.
FALSO! Para que legalmente se considere abuso sexual, el agresor debe ser como mínimo 3 años más grande que la víctima.
Se han dado casos de adolescentes que abusan de niños.

MITO 9 – Los agresores sexuales son personas desconocidas o ajenas a la familia.
FALSO! En la mayoría de los casos los agresores son personas conocidas por los niños, sean familiares o personas cercanas.

MITO 10 – Cuando una familia se entera de que ha ocurrido abuso sexual dentro de ella denuncia.
FALSO! Si bien hay una diferencia sutil con el pasado, la realidad es que la mayoría de los casos nunca son denunciados. La víctima casi no habla del tema y aunque logre hablarlo, no denuncia.

MITO 11 – Cuando el niño/a rompe el silencio se tiende a pensar que es fruto de su imaginación o que lo inventó.
FALSO! Un niño/s no puede inventar o hablar de cosas que no ha vivido o conocido de cerca.

MITO 12 – Cuando ocurre un abuso sexual infantil el niño/a es responsable.
FALSO! NO podemos responsabilizar a un niño/a por su propia victimización! Los niños pueden aprender la manera de decir NO (enseñarles es responsabilidad de sus padres o cuidadores), sin embargo cuando un niño/a vive una situación semejante no es responsable en absoluto de ella.

MITO 13 – Un abuso sexual infantil es grave solamente si hubo penetración.
FALSO! Se considera abuso sexual desde una exhibición, una caricia erótica hasta situaciones más evidentes como la penetración. Todas son graves porque perjudican al niño y sus familiares en muchos sentidos.

MITO 14 – Los niños que fueron abusados de adultos serán forzosamente agresores sexuales.
FALSO! Ser abusado sexulamente en la infancia no es indicativo de ser un agresor en la adultez. Sí es un factor muy importante y predominante, sobre todo en aquellos adultos que fueron abusados de niños y que nunca recibieron atención ni tratamiento, pero no es una causal tácita.

Fuente: “Prevención de abuso sexual infantil” para el programa “En los zapatos ajenos” de Pequeño Gran Humano
Especialistas: Psc. Stéphanie Hernández Sánchez y Psc. Alejandra Méndez Moreno.

MIRA LA CONFERENCIA COMPLETA AQUÍ

Carla Herrera
Educadora de Padres Certificada en Disciplina Positiva
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