¿Proteges o sobreproteges?

24 mar

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La imagen causa gracia, por lo extremo, lo exagerado, pero en la vida nos encontramos con padres que no solo quieren proteger y cuidar a sus hijos, sino que quieren que nada desagradable les pase, quieren prevenir cualquier situación negativa que pueda afectarlos. Que suelen tomar por demás el control de la vida de sus hijos y no confiar en sus capacidades. Pero, ¿cómo nos damos cuenta que estamossobreprotegiendo? Sencillamente, cuando por regla hacemos por él aquello que puede hacer por sí mismo. Y esto sucede a cualquier edad: cuando insistimos diariamente en seguir dándole de comer a un niño de 4, cuando sigo ayudando a bañarse al de 8, cuando me involucro en los problemas del adolescente y lo rescato o intervengo en vez de acompañarlo y enseñarle a que piense formas de resolverlo y esto puede seguir… no es privativo de la infancia. Los niños a partir de los 2 años intentan naturalmente hacer las cosas solos, algunos son muy claros y nos dicen: “yo solito”, pero si los adultos con constantes intromisiones, apuros, poca tolerancia de sus tiempos y dificultades lógicas de coordinación, vamos haciendo por ellos lo que pueden hacer por sí mismos, diariamente vamos matando su voluntad, generando dependencia, desgano y falta de confianza en sus capacidades. Porque la autoconfianza es el resultado de reafirmarse a través de los logros, por eso son necesarias las experiencias diarias, los aciertos y los errores; de todos se aprende. Esto no significa que no podamos ayudar o hacer ocasionalmente algo por ellos, pero que sea la excepción y no la regla. Estemos atentos, observemos si el niño espera que siempre se le ayude y depende del adulto para hacer sus cosas. Si es así cambiemos el rumbo, tengamos paciencia con sus tiempos, confianza en sus capacidades y acompañemos en el camino, pero no caminemos por ellos.

por Vanessa Gómez
Psicopedagoga y Directora de Disciplina Positiva Argentina – Crianza con Amor y respeto

Entendiendo la adolescencia…

12 mar

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Todos queremos pertenecer y ser reconocidos, pero este deseo va cambiando de enfoque según la edad. Por ejemplo, los niños quieren pertenecer y ser reconocidos en sus familias y en sus escuelas, lo más importante para ellos es la aprobación de sus padres, pero en la adolescencia esta percepción cambia porque para los adolescentes lo más importante es ser reconocidos por sus iguales, es decir sus amigos.

En los adultos también sucede, de repente nos interesa mucho ser importantes y reconocidos en nuestras respectivas profesiones.
De esta forma todos los seres humanos, echamos a andar nuestras estrategias para pertenecer y ser reconocidos según las percepciones que tenemos de sí mismos, de los demás y del mundo y esto puede hacernos caer en comportamientos inadecuados porque no siempre sabemos como lograrlo.
La pubertad y adolescencia es una etapa de por sí complicada, porque pasan en ella varias cosas tanto a nivel fisiológico, emocional y sexual.
Los niños que están entrando en la adolescencia pasan además por un proceso de individualización para descubrir quienes son lejos de sus padres. Esto invita fácilmente a la rebeldía y a poner a prueba todo cuanto se les dice.
Cuestionan buscando nuevas respuestas o una razón de ser a las cosas ya establecidas.
Aunado a esto, la corteza prefrontal de sus cerebros sufre un rápido crecimiento, provocando cierta confusión. De esta manera pueden malinterpretar el lenguaje corporal de los padres o quienes los rodean como agresivo cuando en realidad no lo es, por eso es tan difícil comunicarse con ellos y pareciera que hablamos en diferentes idiomas.
Es preciso tener esto en cuenta para no caer en luchas de poderes con los hijos adolescentes y entender qué es lo que les pasa realmente de forma involuntaria y como parte natural de su crecimiento.
Empeñarse en controlar absolutamente todo en la vida de un adolescente, es un error en el cual los padres suelen caer con frecuencia en una búsqueda/intento por proteger a sus hijos de meterse en situaciones desafortunadas como drogas, embarazos no deseados, etc. Sin embargo, esta forma de control excesiva (aunque tenga raíz de buena fe) solo invita al adolescente a la rebeldía porque entiende el sofocamiento de sus padres como una forma de control hacia su libertad y una falta de confianza en sus capacidades. Por todo esto, resulta fundamental darle el mensaje de que los padres están de su lado y así mismo brindarles algo de espacio para que perciban la confianza que ellos depositan en su persona. Pero atentos, “espacio” no es descuido! Hay que tener clara la diferencia, sino es ahí es cuando padres e hijos se pierden.
Una buena manera de invitar a la cooperación es a través de las juntas familiares y estableciendo una verdadera relación de respeto con los hijos adolescentes, practicando la escucha activa y el involucramiento de soluciones conjuntas donde tengan espacio para decidir sobre cosas que les importan o tienen que ver con su persona.

Por Carla Herrera
Directora de Pequeño Gran Humano
Positive Discipline Parenting Educator

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El sábado 17 de Mayo en Cd de México impartiremos la conferencia “Entendiendo a mi adolescente y a mi mismo(a)”
Si eres padre de adolescentes y quieres saber qué pasa en esa etapa de la vida entre padres e hijos y conocer herramientas de Disciplina Positiva que te ayudarán a mejorar la relación con ellos, visita este LINK y no dejes de participar de este evento!

Cómo prevenir conductas indeseadas.

8 mar

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Algunas veces, los niño(a)s hacen cosas que ponen a prueba nuestro límite de paciencia, como llorar largos ratos, demandar nuestra atención constantemente, retarnos, no hacer caso, interrumpirnos cuando saben que estamos en algo importante, etc, etc….
Lo que está sucediendo en ese momento, es simplemente que tu hijo(a) desea estar contigo, sentirse amado y un miembro activo e importante de su familia.

Este impulso responde al principio que en Disciplina Positiva denominamos “pertenencia y significancia”.
Se trata de la meta que todo ser humano persigue desde que nace para asegurar su supervivencia: ser amado y pertenecer a un grupo social (familia) que pueda encargarse de sus necesidades vitales.

Los niños(a)s necesitan saberse queridos y valiosos para sus padres o cuidadores, por eso hay que esforzarse por dar este mensaje en el día a día, reforzándolo con palabras cariñosas, miradas, abrazos, besos, con un “te quiero mucho hijito/a”, con aprobación, compañía, interés en lo que el niño(a) hace o dice.

Cuando a los padres se “nos olvida” conectar con los niños por lo agitado de nuestra vida cotidiana, ellos empiezan a sentirse des-conectados y creen que deben “hacer algo” para tener nuestra atención, porque si no la reciben cuando se están portando bien y cuando están cooperando, entonces comenzarán a probar otras formas de comportarse para obtenerla.

Estas conductas suelen ser diferentes a las habituales y propias del desarrollo y maduración del niño. Se trata de comportamientos muy demandantes que generan determinados sentimientos en los padres y por más acciones que estos tomen para tratar de detenerlas, la respuesta del niño se intensifica.
En Disciplina Positiva las llamamos “metas erradas” y como vimos tienen raíz en la des-vinculación que los hijos empiezan a sentir en un determinado momento de sus progenitores o personas a cargo.

Cuando los niños empiezan a presentar estas conductas, de inmediato notan lo efectivas que resultan para atraer la atención de sus padres.
Es así como ellos se sienten tomados en cuenta, “importantes” precisamente por la atención recibida, pero esta atención es lograda de una manera inadecuada, por eso se llaman “metas erradas”.

Una excelente manera de prevenir o mitigar los comportamientos infantiles altamente desafiantes, es trabajando en reforzar el vínculo.
Esto se entiende como hacer llegar al niño el “mensaje de amor”, aprobando, reconociendo sus buenas conductas y sus logros, alentando sus fortalezas y motivándolo en sus debilidades.
En pocas palabras: acompañando al niño(a) con amor y respeto a lo largo de su desarrollo y crecimiento. 

por Carla Herrera
Directora de Pequeño Gran Humano
Positive Discipline Parenting Educator
www.criandograndeshumanos.com

La rueda de las emociones.

5 mar

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En las primeras primeras etapas del desarrollo humano, las emociones están a flor de piel. De hecho, los niños pequeños en tan solo un día experimentan un amplio abanico de ellas. Así ríen, lloran, se exaltan, se enojan, se cansan, se niegan, etc.

Esta intensidad emocional suele ser muy agotadora para los padres, es por eso que resulta tan importante trabajar con nuestros hijos en el reconocimiento de sus emociones, para que ellos sepan como manejarlas de forma saludable, no evitarlas, sino saber como gestionarlas adecuadamente en lugar de que las emociones los manejen a ellos. 
Desarrollar la inteligencia emocional es un camino largo a recorrer, pero sin duda es también un regalo invaluable que los padres pueden dar a sus hijos porque saber cómo responder asertivamente a una determinada situación, es una habilidad que puede marcar la diferencia en la vida de las personas. 
Desde pequeños, nosotros los papás podemos ir incidiendo en la educación emocional de nuestros hijos a través de ejercicios sencillos, tan sencillos como ir nombrando las emociones que nosotros mismos vamos experimentando a lo largo del día, por ejemplo: “me siento muy molesta cuando haces que no me escuchas”; “me siento muy contenta porque has ayudado a tu hermano con su tarea”.
Otro ejercicio que podemos hacer es usar la “rueda de las emociones”.
Consiste en realizar junto a tu hijo/a una rueda de emociones como la que muestra el diagrama, la cual puede ser con imágenes de revistas o con fotos de tu hijo/a haciendo las diferentes caritas.
Este ejercicio, además de divertido, te ayudará para que tu peque te señale cómo se siente si no es capaz de expresarlo verbalmente y es lo que te dará la pauta para saber cómo actuar según los sentimientos que en ese momento está experimentando.
Solo anímate a construir la rueda y a ponerla en un lugar visible de la casa para disfrutar sus beneficios.
Mucha suerte! ;)

por Carla Herrera
Directora de Pequeño Gran Humano
Positive Discipline Parenting Educator
www.criandograndeshumanos.com

¿Qué quiere decir disciplinar?

28 feb

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Les quiero compartir este maravilloso artículo de 
Disciplina Positiva Argentina – Crianza con Amor y respeto

“La esencia de la disciplina es encontrar alternativas eficaces al castigo”, dice Haim Ginott en su libro “Entre padres e hijos”, y nos incita como padres a usar la fuerza de la sabiduría en lugar de amenazas y castigos para modificar la conducta del niño. Cuando los padres castigan, los niños se enfurecen, sofocados de rabia y absortos en rencores no pueden ni escuchar, ni concentrarse. Cuando Martín de 6 años fue castigado y humillado por su madre, sintió odio hacia ella y después culpa por ese sentimiento, pensando “debo ser un mal chico”. En otros casos el castigo puede generar sentimientos de rebeldía o venganza e impulsar al niño a pensar una manera más hábil de no ser descubierto. Entonces, cuando los niños son castigados se empeñan en ser más listos, no más obedientes ni más responsables. El Dr. Ginott decía: “el castigo es una distracción en vez de que el niño se arrepienta de lo que hizo y piense en la forma de enmendarse, se preocupa con fantasías de venganza. En otras palabras, al castigar a un niño en realidad lo privamos del importantísimo proceso interno de enfrentarse a su propio mal comportamiento”.
Pero los adultos no recurrimos al castigo por crueles, sino por inexpertos, algunos no son conscientes que sus comentarios son destructivos y recurren al castigo porque nadie les ha enseñado como manejar una situación difícil sin atacar a sus hijos.
Aplicar disciplina correctamente, como la cirugía, requiere de precisión, ni incisiones negligentes, ni ataques desconsiderados. Disciplinar es en esencia enseñar, es entender y aceptar la condición infantil de los niños con sus características diferentes según edad y temperamento, aceptar que los niños como personas, tienen el derecho de tener todo tipo de sentimientos y deseos. Los niños no son responsables de lo que sienten, pero sí son responsables de la forma en que lo expresan y como padres será beneficioso concentrarnos en ayudarles a regular su conducta y comprender sus sentimientos. Aplicando límites sin violencia, expresando nuestros enojos sin herir. Seguramente ellos se enojarán ante nuestra puesta de límites y eso es totalmente normal, lo que se trata es de olvidar la absurda idea de que para disciplinar o lograr que un chico aprenda a portarse bien primero debemos hacerlo sentirse mal por lo que hizo, pagar por el error cometido. 
Entonces, sobre la base de una sana relación de amor que nos une con nuestros hijos, busquemos caminos y estrategias que nos permita aplicar disciplina basada en las posibilidades de aprendizaje y la confianza.

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Tú también eres un agente de cambio!
Comparte el post si estas de acuerdo con la crianza respetuosa y contagia a más papás!

Taller de inteligencia emocional para niños “Mi Mundo de Emociones”

15 feb

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TALLER DE INTELIGENCIA EMOCIONAL PARA NIÑOS
“MI MUNDO DE EMOCIONES”

Las emociones son parte esencial de nuestra naturaleza humana y comienzan a manifestarse tempranamente en nuestro desarrollo personal.
Los niños son buenos exponentes cuando de expresarlas se trata, es por eso que  enseñarles qué son y cómo pueden expresarlas de manera adecuada (ejemplo: se vale estar enojado pero no se vale pegar por ello), es algo que los beneficiará a lo largo de su vida.
En este taller niñas y niños tendrán la posibilidad de adentrarse de forma lúdica pero formativa en el mundo de las emociones para reconocerlas, aceptarlas y adquirir herramientas que los ayuden a expresarlas de manera sana (sin dañarse a sí mismo ni a los demás).

PROGRAMA DE TRABAJO

– Reconocer emociones básicas como amor, alegría, miedo, enojo y tristeza.
– Establecerlas en un contexto cotidiano para identificarlas.
– Aprender herramientas para manejarlas de forma adecuada.

FECHA Y HORARIOS

Sábado 01 de marzo 2014
De 10 a 12:30 hs

UBICACIÓN Y TRANSPORTE

Lugar: Centro IMA (Instituto Maternal y Apego)
Dirección: Pennsylvania 291 Casa 6, Col. Ciudad de los Deportes entre Eje 5 Sur San Antonio y California.
Transporte cercano: Metrobús Línea 1 Estación “Colonia del Valle” a 3 cuadras.
Estacionamiento: Si hay lugar, en Centro IMA o público a 40 metros en la esquina de Insurgentes y California.

CUPOS Y NECESIDADES

Este taller está diseñado para niños de 3 a 10 años.
Tiene un cupo mínimo de 7 niños y uno máximo de 12.
Cada niño/a debe traer un cuaderno (de cualquier tamaño y tipo), tijeras y revistas.

PRECIOS Y FORMAS DE PAGO
*Habrá disponible palomitas y agua de sabor!

$300 Mx Un niño.
$500 Mx Dos hermanos.
Para inscribirse, favor de solicitar los datos bancarios para depósito a pequenogranhumano@gmail.com

CURRÍCULAS DE LA FACILITADORAS

Carla Herrera nace en Montevideo, Uruguay pero desde el año 2003 vive felizmente en Ciudad de México con la familia que aquí formó.
A raíz de que se convierte en madre, decide laborar en forma independiente para compaginar crianza y trabajo, por lo que en enero de 2012 funda un proyecto cultural-educativo llamado PEQUEÑO GRAN HUMANO dedicado a difundir y generar información sobre crianza respetuosa, inclusión social y derechos humanos y de los niños.
Es mamá emprendedora, bloguera y educadora de padres certificada en Disciplina Positiva (CPDPE) por la Positive Discipline Association de Estados Unidos, título recibido en Bogotá, Colombia en 2013.
Promueve la crianza con amor y respeto a través de publicaciones en blogs y revistas de crianza, conferencias, orientaciones familiares, pláticas y talleres experienciales para padres y educadores, lo cual representa su gran pasión a nivel profesional: hacer comunidad para cambiar el mundo a través de los niños.
Actualmente está estudiando un Diplomado anual como Orientador Familiar.

Elizabeth Alba Hernández es especialista en Musicoterapia Humanista, Actriz, Educación para la Paz y Desarrollo Humano.
Se desempeña como instructora y facilitadora del Programa Arte Experimental y Desarrollo Humano, desde hace 23 años.
Ha trabajado con niños, adolescentes, jóvenes, adultos, adultos mayores, maestros, mujeres, padres de familia y personas con discapacidad.
Ha impartido talleres vivenciales y experimentales, en donde las personas descubren un camino de posibilidades hacia el desarrollo y crecimiento personal de manera integral (cuerpo, mente, emoción y espíritu), asimismo propicia entornos para la contribución pacífica de ciudadanos constructivos y transformadores, en todos los aspectos.
Los talleres que imparte son: Musicoterapia Holística, Cultura de Paz, Desarrollo Humano, Inteligencia Emocional, Programación Neurolingüística, Gimnasia Cerebral, Expresión Corporal, Teatro Experimental , Creatividad, Sensibilidad y Fomento a la Lectura.

INFORMES Y CONTACTO PARA INSCRIPCIONES

Con Carla Herrera
pequenogranhumano@gmail.com
www.pequenogranhumano.com
www.criandograndeshumanos.com

f/pequenogranhumano
@pequegranhumano

El ciclo del comportamiento inadecuado de grandes y chicos.

6 feb

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Desde que nace, el ser humano persigue una misma meta: “pertenecer y ser reconocido”. Esto quiere decir lisa y llanamente que para poder asegurarnos prosperar en la vida, las personas necesitamos sentirnos amadas e importantes para nuestra familia y escuela. Si no sentimos esa conexión tan vital para nosotros, nos sentimos mal, no hay vuelta. Y sentirnos mal quiere decir caer en comportamientos que dañan tanto a nuestra persona como a los que nos rodean.

Enfocándonos en los niños (pero sabiendo que los adultos también lo hacemos), podemos decir que cuando ellos no sienten esta conexión con sus padres, optan a un nivel subconsciente por comportarse de manera demandante o desafiante para decirles a us padres: “hey!, estoy aquí y necesito de ustedes para crecer sanamente porque solito no puedo hacerlo!” Nótese que digo “nivel subconsciente”, esto hace referencia a que los niños no saben porque actúan así, es un impulso que los lleva a comportarse excesivamente caprichosos para pedir atención, o a ser vengativos con sus padres (o sus hermanos) porque están dolidos por la falta de atención que estos tienen hacia ellos. Otra forma de comportamiento inadecuado que los niños pueden adoptar es la “insuficiencia asumida”. Esto se traduce como un conducta de apatía y desinterés que presenta el niño ante la vida porque al no sentirse conectado con sus padres, cree que no es merecedor de amor y atención por tanto, no le echa ganas, se rinde.

Todas esas cosas descritas en los pétalos de la flor de la imagen y que los padres hacemos, son las que alejan a nuestros hijos y debitan ese vínculo tan necesario y vital que necesitamos sentir y reafirmar cada día tanto padres como hijos.

¿Pero porqué entonces los padres tienen estos comportamientos con sus propios hijos si son tan desfavorecedores para el desarrollo de los niños?

Por varias razones: la principal porque así es como nosotros mismos fuimos criados/educados, es conocimiento empírico (el que se aprende basado en la experiencia) que si no es cuestionado y re-aprendido, simplemente lo repetimos porque es lo que sabemos.
Otras causas por las cuales los padres actuamos así son por la influencia que recibimos del medio (libros, internet, televisión, revistas, charlas, etc) o de otras personas (familiares, amigos, profesionales, etc), por instinto o simplemente porque no sabemos qué otras cosas podemos hacer.

Por eso resulta tan importante educarnos para poder educar, porque la crianza es muy exigente y a veces no sabemos qué hacer o cómo actuar para ayudar a nuestros hijos. Y es ese mismo desconcierto (aunado a otros factores de la vida) que nos hace sentirnos desesperados y frustrados, por tanto, desconectados de nuestros hijos y ahí es cuando caemos en comportamientos como los presentados en el esquema. A su vez, al ser tratados así, los niños también recaen en comportamientos inadecuados; el ciclo vuelve a empezar!!!!

¿Qué hacer entonces?

1) Cuidarnos y querernos nosotros los padres para poder sentirnos bien y estar aptos para poder hacer frente a los desafíos de crianza del día a día.
2) Leer, cuestionarnos, observar, seguir nuestro propio instinto paternal, tomar cursos, escuchar a expertos de crianza para obtener una guía fiable, pedir ayuda si no sabemos cómo hacerlo, perdonarnos y volver a intentarlo, nadie es perfecto!!!
3) Actuar con nuestros hijos de la misma manera que nos gustaría ser tratados si estuviéramos en sus zapatos. Esta guía nunca fallará, pues nadie será tan irracional de contestar que le gustaría ser mandando al tedioso “banquito de pensar” si la regó por no saber como hacer algo

por Carla Herrera
Directora de Pequeño Gran Humano
Positive Discipline Parenting Educator

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Estaré ampliando todos estos conceptos en mi siguiente taller para padres de 7 semanas que empieza el 22 de febrero.
Para ver detalles del taller cliclea AQUÍ.
Si deseas informes o tienes alguna duda, escribe aquí: pequenogranhumano@gmail.com

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