Educar sin usar premios ni castigos.

amor

Los padres se confunden y no entienden porqué cuando un niño tiene un comportamiento inadecuado es cuando más amor y comprensión hay que darle. Piensan erróneamente que esto es “premiar” su mala conducta y a simple vista podría ser razonable pero no lo es.
El Dr. Dreikurs (uno de los precursores de la Disciplina Positiva) decía: “Un niño mal portado es un niño desalentado”. Esto quiere decir que un niño que recae una y otra vez en conductas irritantes, tiene una necesidad insatisfecha tras su comportamiento. Es como si su conducta ocultara un mensaje que a los padres nos toca descubrir para ser unos educadores eficientes y ayudar a nuestros hijos en la adquisición de habilidades sociales y de vida.

La motivación es como un poderoso motor para mejorar la conducta, porque cuando nos sentimos bien simplemente tendemos a actuar bien.
Es por eso que cuando los hijos empiezan a comportarse de manera irritante o demandante en Disciplina Positiva dejamos de lado las herramientas de siempre como son el castigo, time out, retiro de privilegios, sermones, amenazas, etc., y ponemos en práctica herramientas que se enfocan y esfuerzan por reaccionar a la causa de fondo en lugar de simplemente reaccionar a la conducta.
A continuación te comparto algunas de ellas y una breve explicación.

- Comprender las etapas naturales del desarrollo humano.
Todos pasamos por conductas propias del ciclo vital por el cual estamos transitando (niñez, adolescencia, madurez, menopausia, senectud, etc). De igual forma, los niños reaccionan a situaciones propias de su edad. Comprender esto es de gran importancia para no caer en castigos o regaños por comportamientos que son normales o esperables a la edad del niño.

- Validar y nombrar emociones.
Los niños están aprendiendo a identificar lo que sienten y a relacionar ese sentimiento a una forma correcta de actuar. Es por eso que los padres debemos tomar el tiempo necesario para entrenarlos y explicarles los procedimientos y lo que se espera de ellos. Ayudarlos a verbalizar lo que sienten poniéndole un nombre a sus emociones los ayuda a contar con herramientas aceptables para moverse en la vida.

- Ser empáticos.
Esto es desarrollar sensibilidad para comprender cómo se está sintiendo el niño en determinada situación porque si nos detenemos un poquito a pensar que ellos están viviendo en un mundo “adulto” el cual van descubriendo día a día y tratando de entender, es más fácil poder comprender muchas de las causas de su conducta.

- Espacio reparador tanto para el niño como para el padre (Tiempo Fuera Positivo).
Actuar en “caliente” (estresados) nunca es una buena opción, pues cuando actuamos desde ahí nuestro cerebro intoxicado de hormonas estresantes no nos deja pensar con claridad y solemos hacer cosas de las que luego -ya calmados- nos arrepentimos. Tomar unos minutos para “aplacar la emoción” (tanto grandes como chicos) es una excelente idea para reflexionar sobre cualquier asunto.

- Ofrecer alternativas.
Un recurso subvalorado pero poderoso para no caer en luchas de poderes entre padres e hijos, es ofrecer una alternativa ante un inminente berrinche.

- Enfocarse en la búsqueda de soluciones en lugar de “clavarse” en los problemas.
Los problemas y desafíos son parte de la vida y nadie escapa a ellos, por tanto, es mejor enfocarse en la búsqueda conjunta (padres e hijos) de una solución en lugar de estancarse buscando “culpables” o poniendo castigos por algo que el niño está aprendiendo a hacer.

- Ser firmes y amables al mismo tiempo.
Es necesario basar las relaciones en el respeto mutuo porque es la única forma en la cual los seres humanos podemos progresar. Ser amable con el niño implica ser respetuoso por su persona y ser firme es exigir el respeto por parte del niño hacia la nuestra o por las necesidades de una situación.
Un padre que no le pega a su hijo cuando el niño cae en el uso de golpes para expresar su frustración podrá decirle: “Pegar no está bien, de igual forma como yo te respeto al no pegarte espero ser respetado y tratado por ti”.

 

Carla Herrera
Educadora Certificada en Disciplina Positiva
Directora de Pequeño Gran Humano

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Conoce nuestras siguientes actividades de Disciplina Positiva a un CLIC

Las influencias de tu crianza en tu parentalidad.

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A menudo recibo preguntas sobre qué hacer o cómo actuar cuando los padres pierden el control frente a los desafíos que los hijos nos ponen por delante en el día a día.


Una parte importante que pesa en esta confusión a la hora de educar, son las vivencias propias de la crianza de los padres cuando niños.
Todas las personas somos resultado de esas experiencias vividas en la infancia, pero ya en nuestra adultez tenemos la responsabilidad de sanar lo negativo que hemos sufrido y de replicar lo positivo que hemos aprendido de nuestros padres o cuidadores.

Cada quien opina como le fue en feria, dicen.. En este sentido, el que fue violentado de niño, tiene tendencias a ser violento. El que fue ignorado, tiene tendencias a tener baja autoestima. El que fue criado entre algodones, tiene tendencias al egocentrismo. El que fue criado con amor y respeto, tiene tendencia a ser un individuo considerado y respetuoso. Y así podría seguir…

La cuestión es que vamos creciendo y esas vivencias del pasado parecen lejanas, pero cuando nos convertimos en padres cobran vida como fantasmas que nos persiguen o como ángeles que nos ayudan.
Aquí es cuando nos enfrentamos cara a cara con la verdad y como padres ante los desafíos de la crianza nos preguntamos:
Si no golpeo como me golpearon, ¿qué hago?
Si no ignoro como me ignoraron, ¿qué hago?
Si no grito e insulto como me gritaron e insultaron, ¿entonces qué hago?

Para ser padres y cuidadores eficientes, es necesario reconocer quiénes somos como personas, valorarnos y conectar con ese niño/a interior para dejarlo hablar porque es sabio y puede enseñarnos grandes lecciones de vida. Todo padre sabe en su interior cómo actuar con sus hijos porque primero fue niño/a. Pero si no encuentras respuestas inmediatas, te ofrezco información sobre 20 herramientas de Disciplina Positiva alternativas a los premios, castigos, sermones e insultos para ayudarte en la crianza de tus retoños.

Espero te sean de utilidad :)

Carla Herrera
Educadora Certificada en Disciplina Positiva


Si te interesa conocer más de cerca la Disciplina Positiva, te invitamos a participar de nuestros grupos de apoyo a la crianza.
Empezamos ya! El martes 22 de julio es el primer grupo matutino y el jueves 24 el vespertino.
Consulta el tema que trataremos, los precios y las cedes AQUÍ y de paso checa todas las maravillosas charlas y talleres que tenemos programadas en fechas siguientes, te van a encantar!

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f/pequenogranhumano
comunidad de crianza respetuosa

Padres Positivos: grupos presenciales de apoyo a la crianza respetuosa.

PADRES POSITIVOS
“Padres Positivos” son grupos de apoyo a la crianza respetuosa que tienen como finalidad ofrecer una plataforma humana de apoyo a los padres de familia para compartir preocupaciones e ideales de crianza similares.

FECHAS Y HORARIOS
Grupo Matutino: Martes 22 de Julio de 10 a 12 hs. 
Grupo Vespertino: Jueves 24 de Julio de 18:30 a 20:30 hs.

TEMA #1
Influencia de los estilos de crianza que vivimos como hijos y del entorno familiar en nuestra paternidad/maternidad actual.

Para poder entender cómo somos y lo qué hacemos como adultos, es necesario comprender de dónde venimos y cómo fuimos criados como hijos.
Este primer tema tiene como finalidad establecer las reflexiones básicas entorno a nuestra forma de educar respondiendo a preguntas del tipo:
¿Cómo fui criado como hijo?
¿Qué impacto tuvo esa forma de educación en mí?
¿Es así como también quiero educar a mis hijos?
¿Qué pasa cuando la familia interfiere en la forma que escogí para educara mis hijos?
¿Cómo poder llegar a acuerdos entre la pareja respecto a la educación de los hijos?

DINÁMICA
Los grupos presenciales de “Padres Positivos” se basan en charlas guiadas donde a través de un tema de exposición central, los padres reflexionan, analizan y comparten experiencias propias para llegar a un fin común, proponer soluciones respetuosas a esos desafíos.
Además de las soluciones propuestas por los padres, se dará una visión del tema desde la perspectiva de la Disciplina Positiva.

FACILITADOR
Carla Herrera, Directora de Pequeño Gran Humano y Educadora de Padres Certificada en Disciplina Positiva.

COSTOS
$250 un papá – $300 la pareja. 
El costo incluye coffee break con café o té orgánico y galletas gourmet.
Puedes ir con tu bebé o peque. Tendremos un pequeño baúl con juguetes para entretenerlos

LUGAR
Grupo Matutino (Martes 22 de 10 a 12 hs) en Espacio Púrpura: Capitán Martínez de Castro No. 6, Esquina Gral. Pedro Antonio de los Santos, Colonia San Miguel Chapultepec.
Mapa > http://binged.it/1rlW2kq

Grupo Vespertino (Jueves 24 de 18:30 a 20:30 hs) en Centro IMA: Pennsylvania No. 291 Casa 6, Esquina Insurgentes, Colonia Ciudad de los Deportes.
Mapa > http://goo.gl/maps/ZQ8wW

INSCRIPCIONES
Los grupos son muy reducidos (10 a 12 personas).
Esto es con la finalidad de poder lograr una conexión más profunda entre los miembros del grupo y para poder tocar los temas a fondo.
Es por eso que puedes asegurar tu plaza a través de depósito bancario, no te quedes sin tu lugar!!!

Escríbenos para brindarte nuestros datos o por si tienes alguna duda a: pequenogranhumano@gmail.com

Ojo con lo que funciona, porque puede ser un arma de doble filo…

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Es tiempo de que las personas erradiquemos la idea de que para educar debemos primero hacerle ver a los niños sus fallas de forma tal que más que alentarlos a mejorar, se lastime su autoconfianza y la percepción que van creando de sí mismos. Las personas no nacemos sabiendo, vamos aprendiendo conforme vamos creciendo. Cuando un niño se equivoca o se “porta mal”, se suelen usar métodos punitivos para corregirlo como los castigos que encierran insultos, nalgadas, chantaje emocional, retiro de privilegios, mandarlos a la silla de pensar, pedirles cosas fuera de sus posibilidades, decirles que no se les quiere más, etc; métodos que no ayudan a mejorar la conducta ni alientan al niño a aprender.

Una forma fácil de interiorizar esta reflexión es pensar cómo fue la respuesta de las personas que estaban a tu alrededor la última vez que te equivocaste. ¿Qué hicieron ellos? ¿Cómo te sentiste tú? Muchos piensan que el rigor obliga a las persona a hacer lo correcto y puede ser que sí lo hagan pero movidos por el miedo. El miedo a ser castigados, el miedo a perder un trabajo, el miedo a ser rechazado, etc. Lo haces, pero no te sientes bien en el proceso porque cuando somos tratados de forma irrespetuosa nos sentimos mal y eso no nos alienta a mejorar. En cambio, si cuando nos equivocamos contamos con alguien que nos motiva a intentarlo de nuevo, que nos ayuda a entender cómo es la forma correcta de actuar o hacer algo, no nos juzga pero nos dirige, etc. nos sentimos tomados en cuenta y respetados y esa sensación nos alienta a mejorar, a aprender y a cooperar.

En Disciplina Positiva nos enfocamos en hacerle llegar a los padres y educadores alternativas al castigo, formas respetuosas de ayudar a los niños a que crezcan sanos, sean respetuosos, cooperadores, generen una buena autoestima y se sientan seguros.  Para esto nos valemos de pláticas, artículos, libros, grupos, páginas webs y talleres presenciales. Nuestro siguiente taller es el 28 y 29 de Junio en Puebla de Zaragoza, AQUÍ pueden ver detalles del taller, están invitados!!!!

Carla Herrera
Directora de Pequeño Gran Humano
Educadora de Padres Certificada en Disciplina Positiva

Charla Cortesía sobre Disciplina Positiva.

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Este próximo miércoles 11 de junio aquí en Ciudad de México daré una charlita cortesía de 10 a 11 am sobre Disciplina Positiva en La Procedencia.

En esta ocasión yo no cobraré entrada pero a cambio los amigos de La Procedencia nos piden un consumo mínimo de $50 pesos por persona, el cual vale todo la pena porque ahí se desayuna delicioso, comprobado!

La charla es antesala de mi taller para padres FAMILIAS FELICES EDUCANDO CON DISCIPLINA POSITIVA que tendrá lugar este sábado 14 de junio y su finalidad dar a conocer de forma general qué es Disciplina Positiva y cómo nos beneficia a las familias en su práctica.

El cupo es limitado a 15 lugares (pueden ir con sus bebés).
Quien desee asistir debe inscribirse mandando su nombre completo a info@criandograndeshumanos.com con Yaz Gómez para incluirlo a la lista de asistentes. Es imprescindible pre-inscribirse para controlar las plazas por favor.

Ese día tendré a la venta 3 ejemplares del libro “Disciplina Positiva” de Jane Nelsen que tengo en stock y además daré un 10% de descuento a quien se inscriba al taller.

No falten! Los espero!

Carla Herrera
Directora de Pequeño Gran Humano y Educadora de Padres Certificada en Disciplina Positiva

Promoción Taller Disciplina Positiva


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Para quienes pudieran estar interesados, estamos ofreciendo una promoción del 10% de descuento en inscripciones realizadas entre hoy lunes 2 y mañana martes 3 de junio para nuestro siguiente Taller Intensivo “Familias felices educando con Disciplina Positiva”

Con el descuento aplicado los precios son los siguientes:

Individual: $1440
Pareja: $ 2250


Si deseas revisar nuestro taller a detalle, puedes hacerlo AQUÍ y si te encantó y quieres aprovechar la promoción pídenos los datos bancarios a INFO@CRIANDOGRANDESHUMANOS.COM con gusto te los enviamos de inmediato!!!!

Dejar el pañal con Disciplina Positiva y algo más…

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Siento que hay una gran preocupación y confusión en la mayoría de los padres respecto al momento de retirar el pañal a sus hijos. Las expectativas que la sociedad y la mala publicidad nos han alimentado a través de comerciales, anuncios y estandarización de los niños en guarderías y kinders están desconectadas de la realidad y de sus necesidades naturales. Sin embargo, estamos a buen tiempo de comprender que el control de esfínteres es un proceso evolutivo de autoconocimiento y control del propio cuerpo, único en cada niño.

Enfócate en la solución y no en el problema:

Una de las herramientas que propone la Disciplina Positiva es enfocarse en la solución y no en el problema. Si cambiamos nuestras expectativas hacia este enfoque lejos de vivirlo como un problema en donde el niño “no aprende” a avisar de que quiere hacer del baño, se convertirá en una oportunidad de aprendizaje mutuo. 

Esta oportunidad nos invitará a reflexionar sobre la conducta que adoptamos frente a este proceso y sin duda lo podremos acompañar desde el amor y el respeto enfocándonos en la reafirmación de la autoestima, confianza e independencia de nuestro hijo.

Cuando “suponemos” que ha llegado ese momento nos surgen mil dudas y preguntas del tipo:

¿Cómo debo empezar a “enseñarle” a mi hijo a dejar el pañal?
¿Cada cuándo y cuántas veces al día lo debo sentar en el baño para que aprenda a usarlo?
¿Será que ya me tardé y por mi culpa no puede dejar el pañal?

¡Seguro te ha pasado!

¿Pero sabes algo? El proceso de control de esfínteres es más sencillo de lo que se cree porque los mejores maestros son nuestros hijos. Son ellos los que nos marcarán las señales con sus acciones y la verbalización de sus emociones para saber si están preparados física, neuronal y emocionalmente en la retirada del pañal.

¿Cómo saber si mi hijo esta listo para dejar el pañal?

Como te comenté en un párrafo anterior, el control de esfínteres es un proceso único de cada niño y depende que haya alcanzado la madurez en tres factores importantes en su vida: fisiológico, neuronal, pero sobre todo emocional que es el factor que solemos dejar de lado y damos poca importancia por falta de información.

Aproximadamente entre los dos años o tres los niños empiezan a dar algunas señales de madurez física y neuronal, pero suelen tardarse más con el factor emocional y es entonces la forma de expresarnos que aún no están listos para dejar el pañal.

Señales que nos indican que el proceso ha iniciado:

Ahora quiero compartir contigo algunas señales que te ayudarán a detectar a través de la observación y la comunicación con tu hijo, en que etapa madurativa se encuentra para que le acompañes sin presión. Si observas alguna de estas señales quiere decir que el proceso ha iniciado, pero ojo no significa que esté consolidado.

Señales Fisiológicas:

- El niño toma ciertas posturas
- Hace gestos
- Camina con las piernas un poco abiertas
- Brinca con los pies juntos
- Sube escaleras alternando ambos pies
- Se toca sus genitales
- Esta inquieto

Señales de Madurez Neuronal (en esta etapa ya debe haber un dominio del lenguaje)

- Se esconde tras un mueble
- Empieza a avisar de que quiere hacer pipí (orinar) o popó (caca)
- Es capaz de detectar la sensación de hacer del baño y retiene sus esfínteres
- No se deja cambiar el pañal y lo tienes que corretear por la casa

Señales Emocionales:

- Ya no quiere usar el pañal y pide que se le retire
- Acepta una nueva responsabilidad sobre sí mismo, sobre su cuerpo e higiene personal
- Te da la mano voluntariamente para ir al baño sin presión
- Es capaz de encadenar las acciones que supone ir al baño: decir que quiere hacer del baño, caminar hasta el cuarto de baño, bajarse el pantalón, sentarse, etc.
- Desconectar del juego para ir al baño
- Tiene curiosidad por ver a los mayores y los empiezan a imitar

¿Cómo puedo acompañarle respetuosamente y sin presiones al detectar sus necesidades y emociones?

- Con preguntas y afirmaciones, es decir, si observas que ya es el momento de hacer pipí o popó dile: “Ya vas a hacer del baño, ¿verdad?” Esto le ayudará a asociar su estado emocional con la sensación de hacer del baño.
- Ofrecer el baño: “¿Quieres que vayamos al cuarto de baño para que hagas ahí?”
- Reafirmándole: “Si te anda de la pipí o popó avísame, cariño!” De esta manera, le ayudas a identificar su necesidad sin presionar.

¿Qué actitudes y comentarios evitar durante este proceso?

Como padres debemos velar por el bienestar de nuestros hijos, ante cualquier persona que pretenda dañar directa o indirectamente su autoestima con asertividad. Sin ser pasivos pero, tampoco agresivos podemos expresar nuestra opinión y defender a nuestros hijos de comentarios propios y ajenos que afecten sus emociones como:

- ¿Tan grande y todavía usas pañal?
- ¡Este niño huele feo!
- ¡Ya deja los pañales, ya no eres un bebé!
- ¡Otra vez te ganó en la ropa!
- ¡Ya te dije que hagas en el baño, porque no me entiendes!

Actitudes Inapropiadas:

- No regañes a tu hijo si se hace encima
- No premies o castigues si hace o no en el inodoro
- No lo obligues a permanecer sentado con un libro o cuento hasta que haga del baño
- No grites si hace fuera del baño y moja la casa
- No establezcas horarios
- No lo compares con otros niños

El control de esfínteres es un hito evolutivo en la vida del niño que debe ser acompañado con empatía. Todos los niños lo logran, unos antes otros después, pero para ello necesitan de ti, de toda tu confianza y de todo tu amor.

Sobre la autora:

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Nayeli Herrera es mamá de una niña de tres años y está en espera de su segundo bebé. La maternidad revolucionó su vida de arriba hacia abajo para volver a replantearse cosas que ya tenía asumidas sobre la crianza y la educación y que ahora comparte en su blog personal Guía de Mamá. Es autora del libro El Desarrollo de la Inteligencia: Una Tarea de Amor.
Ahora está en una etapa de formación personal y profesional sobre temas de crianza consciente. Parte de esta formación incluye el Taller Online Control de Esfínteres – ¿Cómo decir adiós al pañal sin conflictos? que tomó de la mano de la Psicóloga Mónica Serrano egresada de la Universidad Complutense de Madrid y especialista en Psicología Infantil y Crianza con Apego.

Entendiendo la adolescencia…

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Todos queremos pertenecer y ser reconocidos, pero este deseo va cambiando de enfoque según la edad. Por ejemplo, los niños quieren pertenecer y ser reconocidos en sus familias y en sus escuelas, lo más importante para ellos es la aprobación de sus padres, pero en la adolescencia esta percepción cambia porque para los adolescentes lo más importante es ser reconocidos por sus iguales, es decir sus amigos.

En los adultos también sucede, de repente nos interesa mucho ser importantes y reconocidos en nuestras respectivas profesiones.
De esta forma todos los seres humanos, echamos a andar nuestras estrategias para pertenecer y ser reconocidos según las percepciones que tenemos de sí mismos, de los demás y del mundo y esto puede hacernos caer en comportamientos inadecuados porque no siempre sabemos como lograrlo.
La pubertad y adolescencia es una etapa de por sí complicada, porque pasan en ella varias cosas tanto a nivel fisiológico, emocional y sexual.
Los niños que están entrando en la adolescencia pasan además por un proceso de individualización para descubrir quienes son lejos de sus padres. Esto invita fácilmente a la rebeldía y a poner a prueba todo cuanto se les dice.
Cuestionan buscando nuevas respuestas o una razón de ser a las cosas ya establecidas.
Aunado a esto, la corteza prefrontal de sus cerebros sufre un rápido crecimiento, provocando cierta confusión. De esta manera pueden malinterpretar el lenguaje corporal de los padres o quienes los rodean como agresivo cuando en realidad no lo es, por eso es tan difícil comunicarse con ellos y pareciera que hablamos en diferentes idiomas.
Es preciso tener esto en cuenta para no caer en luchas de poderes con los hijos adolescentes y entender qué es lo que les pasa realmente de forma involuntaria y como parte natural de su crecimiento.
Empeñarse en controlar absolutamente todo en la vida de un adolescente, es un error en el cual los padres suelen caer con frecuencia en una búsqueda/intento por proteger a sus hijos de meterse en situaciones desafortunadas como drogas, embarazos no deseados, etc. Sin embargo, esta forma de control excesiva (aunque tenga raíz de buena fe) solo invita al adolescente a la rebeldía porque entiende el sofocamiento de sus padres como una forma de control hacia su libertad y una falta de confianza en sus capacidades. Por todo esto, resulta fundamental darle el mensaje de que los padres están de su lado y así mismo brindarles algo de espacio para que perciban la confianza que ellos depositan en su persona. Pero atentos, “espacio” no es descuido! Hay que tener clara la diferencia, sino es ahí es cuando padres e hijos se pierden.
Una buena manera de invitar a la cooperación es a través de las juntas familiares y estableciendo una verdadera relación de respeto con los hijos adolescentes, practicando la escucha activa y el involucramiento de soluciones conjuntas donde tengan espacio para decidir sobre cosas que les importan o tienen que ver con su persona.

Por Carla Herrera
Directora de Pequeño Gran Humano
Positive Discipline Parenting Educator

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El sábado 17 de Mayo en Cd de México impartiremos la conferencia “Entendiendo a mi adolescente y a mi mismo(a)”
Si eres padre de adolescentes y quieres saber qué pasa en esa etapa de la vida entre padres e hijos y conocer herramientas de Disciplina Positiva que te ayudarán a mejorar la relación con ellos, visita este LINK y no dejes de participar de este evento!

La rueda de las emociones.

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En las primeras primeras etapas del desarrollo humano, las emociones están a flor de piel. De hecho, los niños pequeños en tan solo un día experimentan un amplio abanico de ellas. Así ríen, lloran, se exaltan, se enojan, se cansan, se niegan, etc.

Esta intensidad emocional suele ser muy agotadora para los padres, es por eso que resulta tan importante trabajar con nuestros hijos en el reconocimiento de sus emociones, para que ellos sepan como manejarlas de forma saludable, no evitarlas, sino saber como gestionarlas adecuadamente en lugar de que las emociones los manejen a ellos. 
Desarrollar la inteligencia emocional es un camino largo a recorrer, pero sin duda es también un regalo invaluable que los padres pueden dar a sus hijos porque saber cómo responder asertivamente a una determinada situación, es una habilidad que puede marcar la diferencia en la vida de las personas. 
Desde pequeños, nosotros los papás podemos ir incidiendo en la educación emocional de nuestros hijos a través de ejercicios sencillos, tan sencillos como ir nombrando las emociones que nosotros mismos vamos experimentando a lo largo del día, por ejemplo: “me siento muy molesta cuando haces que no me escuchas”; “me siento muy contenta porque has ayudado a tu hermano con su tarea”.
Otro ejercicio que podemos hacer es usar la “rueda de las emociones”.
Consiste en realizar junto a tu hijo/a una rueda de emociones como la que muestra el diagrama, la cual puede ser con imágenes de revistas o con fotos de tu hijo/a haciendo las diferentes caritas.
Este ejercicio, además de divertido, te ayudará para que tu peque te señale cómo se siente si no es capaz de expresarlo verbalmente y es lo que te dará la pauta para saber cómo actuar según los sentimientos que en ese momento está experimentando.
Solo anímate a construir la rueda y a ponerla en un lugar visible de la casa para disfrutar sus beneficios.
Mucha suerte! ;)

por Carla Herrera
Directora de Pequeño Gran Humano
Positive Discipline Parenting Educator
www.criandograndeshumanos.com

Cómo poner límites con Disciplina Positiva.

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El propósito que tenemos que tener presentes los padres a la hora de poner límites, es pensar en ellos como un medio para mantener a nuestros hijos a salvo de peligros y adaptados al medio social. En este sentido la puesta de límites cobra una nueva visión y se aleja como un método de control al cual los padres suelen recurrir para lograr que sus hijos les hagan caso, lo que sí se logra a través de forjar un vínculo afectuoso, comunicativo y de respeto mutuo entre grandes y chicos.
Otros padres piensan en poner límites como una tarea más a palomear/tildar dentro de la lista de cosas que los padres “debemos hacer”. Estoy de acuerdo con esto, viviendo en sociedad, sin límites simplemente no podríamos funcionar porque nos sentiríamos perdidos y desbordados, ¡pero cuidado! usemos el criterio y antes de actuar en automático preguntémonos cual es el propósito y la utilidad de ponerles límites a los niños para actuar desde un “porqué consciente” y no desde un “porqué automatizado”.
Poner límites quiere decir guiar y educar al niño para enseñarle qué está bien y qué está mal hacer porque su vida está en riesgo o porque lo que hace no es una forma adecuada para relacionarse sanamente con otras personas, llámense padres, hermanos, familiares, amigos, compañeros, niños del parque y sociedad en general.
La Disciplina Positiva va más allá de establecer una serie de reglas que los niños han de seguir porque los padres decimos. Implica una enseñanza profunda y consciente para que ellos puedan comprender y asimilar de forma interna el porqué de las cosas. Este paso resulta fundamental en la puesta de límites, porque si los papás nos dedicamos por establecer una serie de reglas y luego nos encargamos de hacerlas cumplir a rajatabla a través de sermones, castigos o el control excesivo, los niños simplemente se revelarán cuando los padres no estén presentes y actuarán conforme ellos quieran o crean mejor. De esta manera, el límite no es asimilado como una herramienta útil para el niño, sino que lo entenderá como una imposición por parte de sus padres sin llegar a comprender su verdadero significado. Es por esto que Disciplina Positiva propone una puesta de límites en conjunto con los niños porque cuando ellos son tomados en cuenta, sobretodo en situaciones donde son protagonistas, se muestran más dispuestos y colaboradores. Esto sucede así porque los niños al ser considerarlos se sienten respetados y valiosos, lo cual les provoca un sentimiento de bienestar y disposición. En este sentido padres e hijos hablarán de las reglas de la casa y el por qué los límites son importantes. Por ejemplo, pueden idear juntos cuales son los límites para ver la televisión, jugar, el momento de hacer la tarea, ordenar su cuarto, la hora de ir a dormir, etc.
Los padres siempre serán quienes establezcan una pauta coherente ante el límite, pues el niño no puede decidir que su límite de ver la televisión será de 3 horas seguidas, pero sí podría decidir que llegando de la escuela le gustaría descansar mirando la televisión el tiempo que se acuerde y que luego de ese tiempo le tocará hacer la tarea. Hay límites en los cuales los niños no pueden participar en su implementación porque no son opcionales como por ejemplo: insultar, pegar, agredir, robar o morder a otras personas. Tampoco pueden participar de la puesta de límites que tienen que ver con su seguridad como por ejemplo: no cruzar la calle con luz roja, usar cinturón de seguridad, jugar con fuego o tocar los enchufes por citar algunos. En estos casos los padres deben actuar serenos y firmes a la vez diciendo siempre lo mismo: “no se pega porque duele”, “no se toca el fuego porque quema”.
Cuando un límite es transgredido, Disciplina Positiva propone evitar el castigo y dar seguimiento involucrando al niño a través de preguntas como: ¿qué pasó?, ¿cuál era el acuerdo?, ¿qué harás ahora para solucionar este asunto? De esta forma el niño entiende que sus acciones tienen una consecuencia directa tanto en el ambiente como en las personas y que eso conlleva una responsabilidad por su conducta. Los padres también podrán servirse de frases firmes y amables a la vez para modular las conductas de sus hijos tales como: “te entiendo pero mi punto de vista es este”, “sé que puedes decir lo mismo de una manera respetuosa”, “te amo pero la respuesta es no”, “debes esperar, en un momento más es tu turno”, “no me gusta que me hables así”,  o “confío en que sabrás encontrar una solución útil”.

Carla Herrera
Directora de Pequeño Gran Humano
Positive Discipline Parenting Educator
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www.criandograndeshumanos.com
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Tú también eres un agente de cambio!
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